viernes, 19 de julio de 2013

Pesadilla Uno


Estaba en el campo con mi familia, es decir mis abuelos maternos y mis padres, teniendo una apacible tarde de verano, y de repente se ven unas luces que se aproximan por el cielo a la ontananza, las cuales rapidamnete se van acercando, y distinguiendo de una mejor manera. Son ovnis con forma de cabeza gigante olmeca, las cuales viene haciendo pucheros y su típico labio con forma de puma.

Yo me desespero...¡NOS ESTÁN ATACANDO! Pero mi familia lo considera un maravilloso espectáculo, por lo que traen las sillas de jardín ubicándolas en el pasto, y así poder observar de una mejor manera. Yo decido que esto no puede quedar sin ser grabado, por lo que entro a la casa a buscar mi celular... llego a la pieza, donde la televisón está prendida mostrando imágenes del mundo donde estos ovnis con cabezas de olmecas, están atacando los íconos del poder humano.. las pirámides, la casa blanca, la Moneda, la torre Eiffel... no pudiendo creer lo que veo en televisión, salgo corriendo al patio a avisarle a mi familia lo que ocurre en el resto del mundo, pero al hablarles, están idiotizados observando esos horribles rostros....

Saco mi celular y comienzo a grabar, le hago zoom a los rostros, sus ojos, cómo nos observan... y se cruza una pequeña nave, distinta a las demás, por mi lente. Retiro el zoom, y veo uan nave como la de Luke Skywalker cuando ataca a la Estrella de la Muerte, venir hacia nosotros y aterrizar en nuestro pasto.

Lentamente se abre la cabina, sale el típico vaporcito, y de adentro se asoma una masa verde con un solo ojo, y una gran bocota, el cual nos estira uno de sus brazos. Mi familia, saliendo se su hipnosis, lo ayudan a escapar del fuselaje. Esta masa al salir, comienza a hacer arcadas, con lo cual finalmente vomita a otro ser amarillo. Al parecer el mono verde era una especie de traje espacial para el ser amarillo...Este personaje amarillo, al ser tan pequeño y al estar en tan malas condiciones, es tomado en los brazos de mi abuela y nos dice en apenas un susurro: "electricidad".

Capto de manera inmediata su mensaje, corro a la casa, e intento apagar todas las luces, pero no encuentro todos los interruptores, mi abuelo me ayuda, y no podemos apagarlas todas, las cabezas flotantes se acercan, aún hay luces prendidas, no podemos hacer nada, nos miramos y... luz, muchas luz nos enceguece.

Me despierto sin aliento, agradezco que fue una pesadilla.... no me puedo volver a quedar dormida.






martes, 11 de diciembre de 2012

Julliette

Días, meses, años... es increible re-leer algo que simplemente había olvidado.

Claro que no es solo el volver a leer palabras, es el volver a pensar en el sentir de aquél momento. Es recordar mi entusiamo y amor, es darme cuenta del masoquismo detrás de esas expresiones y de esa experiencia en general.

Es pensar en que será de él, y qué será de esa "E...." que ni siquiera me acuerdo quien era...jajajajaja.

Hoy por suerte me da risa, y pienso en lo profundo que sentí aquello... fue tan fuerte que tuve que contarlo al mundo, fue la única entrada en años... hasta ahora.

Seguramente nuevamente esta entrada entrará en el olvido...y cuando la re-encuentre recordaré que en este momento soy increiblemnete feliz, que estoy con un hombre al que amo, que se me arma una vida, y que si no resulta, igualmente quedará marcado en mi como marcas indelebles de lazos en las muñecas... 

sábado, 3 de marzo de 2007

"..."


SILENCIO. Momento de la cita donde tanto el objeto amado como el enamorado cesan de hablar (puede ser que concientemente se abstenga de hacerlo, o lo haga de manera inconciente), lo cuál crea un diálogo visual o gestual, con diferentes grados de entendimiento; dependiendo de la disposición del objeto amado ante este diálogo no convencional.

  1. "Esta mañana desperté feliz sabiendo que al mediodía me encontraría con P... para almorzar. En mi mente ya tengo planeado todos los temas a tratar en nuestra velada para no aburrir a mi querido querido P... ; ya puedo imaginar su sonrisa, su mirada; cómo sus ojos reflejarán la admiración por mí al escuchar tan sabios comentarios salir de mis labios deseosos de poseerlo, y sentiré el éxtasis... Pero ¿y si realmente no le intereso?... y lo peor, ¿me castiga con su silencio?... no lo soportaré (como Cristo cargando su cruz), no lo soportaré. Sus ojos esquivando mi mirada, sellando sus labios ante la idiotez de mis palabras, ¡negando el dulce placer de conocer su opinión! Yo sé que P... conversa mucho con E..., que sus ojos no se despegan, y lo absorve: el silencio de P... me da la certeza de que se han compenetrado, no se si física, pero sí espeiritualmente... es lo que yo quiero, deseo y anhelo. ¿Y si nos encontramos con E..., y se ponen a conversar, yo me quedo en silencio como una estúpida?, ¿qué hacer?... ¡qué hacer!"